Somos un dentista para niños en Móstoles y sabemos que no siempre es fácil traer a tu hijo a consulta. Para un adulto, ir al dentista es una parte rutinaria de la vida, pero para un niño, especialmente uno que nunca ha venido, el dentista no es familiar y da miedo. Te explicamos qué hacer para ayudar a tus hijos en este proceso.


1. Se un buen modelo a seguir


Los niños pequeños a menudo piensan que ir al dentista les dolerá o simplemente no saben qué esperar. Es posible que hayan visto una extracción de muelas o que equiparen ir al dentista con ir al médico, donde reciben vacunas u otros tratamientos incómodas. Para crear una sensación de seguridad acerca de ir al dentista, los padres deben desmitificar la experiencia y hacer que parezca familiar.

Lleva a tu hijo contigo la próxima vez que tengas que ir al dentista. Permite que vea todo el proceso y cuéntale lo que te están haciendo. Sonríe mientras te examinan y dile que es indoloro.


2. Leer libros sobre el dentista

Un libro divertido y colorido tranquiliza a los niños. Hay numerosos libros escritos sobre ir al dentista, elije uno y léelo con él.


3. Juego de rol

A veces, representar una situación ayuda a aliviar los temores. Jugar a "la consulta del dentista" con tus hijos les ayudará a familiarizarse con ello y podrán prepararse un poco mejor para la visita.


4. Comodidad y distracción

Para los niños pequeños, ir al dentista significa estar lejos de su madre, su peluche favorito u otro artículo o persona que quieren. Esto puede provocar lágrimas y un viaje fallido al dentista. Si quieres evitar esta situación, habla con el dentista para ver si puedes acompañar a tu hijo durante la primera visita y distraerlo para que esté más tranquilo.


5. Usar un refuerzo positivo

Por supuesto, la mayoría de los niños pueden no entender que ir al dentista tiene sus propias recompensas: dientes bonitos, una sonrisa sana y buenos hábitos de higiene de por vida. En cambio, es posible que necesiten otras recompensas positivas que puedan valorar. La mayoría de los dentistas pediátricos reparten calcomanías o juguetes pequeños después de una visita; cuéntale a tu hijo que conseguirá un juguete genial una vez que termine la visita. 

Alternativamente, ofrécete a llevarle a un lugar que realmente le encante, como la juguetería para elegir un juguete pequeño, al cine o la bolera. Vincula ir al dentista con un evento divertido para que parezca un poco más emocionante y continúa esta tradición cada vez que vayáis.


6. Visita un dentista especializado en niños

Siempre será más cómoda la visita si el dentista sabe como tratar a un niño para que esté tranquilo y a gusto. En NOLTONdent somos un dentista de niños en Móstoles y estamos especializados en conseguir que tu hijo se sienta bien y pueda recibir su tratamiento sin pasar miedo.