Como clínica especializada en dentista para niños en Móstoles podemos ocuparnos de la salud bucodental de los más pequeños. En este nuevo post vemos algunas cuestiones sobre las caries en la infancia.

La Sociedad Española de Odontopediatría (S. E. O. P.) tiene fijado un protocolo específico para diagnosticar, pronosticar y prevenir las caries en la primera infancia. Lo primero a considerar son las graves secuelas que estas pueden tener en la dentición temporal de los niños. La transmisión bacteriana temprana, los hábitos y la toma frecuente de carbohidratos pueden fomentar la aparición de caries. 

Lo primero que ha de alertar en los lactantes es la denominada lesión de “mancha blanca”. Aparece a modo de erupción. En Clínicas Dentales NONTOLdent te recordamos que, de cara a comprobar si hay o no erupción, hay que levantar el labio del bebé para detectar los signos iniciales de la caries en los primeros años de vida. Si al hacerlo, ves esas manchas blancas acude a nuestra clínica.

Es importante actuar con celeridad para detener el proceso infeccioso. En sus etapas iniciales, la caries puede ser detenida. La cosa se complica si no se interviene a tiempo y progresa hacia la dentina y la pulpa (nervio). Por eso hay que estar pendientes de las primeras señales de alarma. Por descontado, hasta que el niño no comience a cepillarse los dientes por sí solo (a los 7 años más o menos) la tarea corresponde a los padres. 

Es básico comenzar la limpieza diaria de las encías desde el nacimiento, incluso cuando son sólo lactantes. Se puede aprovechar el baño y, con una gasa húmeda esterilizada, limpiar al bebé encías, lengua, cachetes y paladar. Al aparecer el primer diente de leche (a los 6 meses) las cosas cambian y la limpieza será dos veces al día con un cepillo dental especial para lactantes. Te diremos cuál es el más conveniente en nuestra clínica especializada en dentista para niños en Móstoles.